Blogia

lifeonmars

H-O-L-I-D-A-Y-S !!!!! (2ª parte)

Bueno, pués llegó el momento de la segunda parte de mis vacaciones.

Esta vez serán cortas (sólo tres (3) días frente al mar), ya que el Martes estoy de vuelta en Madrid.

En unas cuatro (4) horas cojo un tren que me llevará hacia el Sur, mi querida tierra, tan adorada, tan soñada, tan dolida y, a veces, tan contradictoria para mí.

Me apetece un montón ver a mi familia, y será un fin de semana dedicado únicamente a tener charlas interminables con mis hermanos, a jugar con mis sobrinos y disfrutar con ellos de la playa y la piscina, y quizás a ver cómo andan mis amigos de por allí.
Será cortito, pero muy intenso. Al final me sabrá a poco, pero bueno.
Lo disfrutaré mucho. ¡Seguro!

Así pués, caro diario, supongo que en tres (3) o cuatro (4) días no me vereis mucho el pelo por aquí.

Disfrutad y sed buenos (bueno, un poco malos también)

Adios a la playa

Siempre he pensado, no sé por qué estúpido motivo, que un verano sin ir, aunque sólo sea unos pocos días, a la playa, es como si no fuera un verano.
No sé, es como si le faltara algo.

Bueno, pués ya he matado ese gusanillo. He estado tres días en Marbella, y para mí ya han sido suficientes. Ya he tenido mi dósis suficiente de Marbella para el resto del año.

Como me imaginaba, el puente ha sido muy corto. Quería hacer tantas cosas que siempre me sabe a poco, pero lo he aprovechado muy intensamente.
He visto a casi toda mi familia (sólo ha faltado mi hermana Alicia, su marido y los niños, que veranean en otro sitio), y hemos tenido tiempo de hablar, aunque poco, y de constatar que todo sigue igual.
Siempre que veo a mis hermanos nos pasa lo mismo. Nos vemos tan poco que cuando estamos juntos es como que nos gustaría decirnos todas las cosas que no hablamos durante el año, y como que nos tenemos que contar miles de historias. Pero cuando llega el momento, eso no se puede forzar, las conversaciones salen espontáneamente o no salen. Y la mayoría de las veces, por muy diferentes motivos, no salen.
Pero lo importante es saber que estamos ahí, y que siempre estaremos, para lo bueno y para lo malo, que nos queremos mucho, y constatar que todo marcha bien, y todos estamos bien.

Ha sido sobre todo un fin de semana para disfrutar de mis sobrinos, a los que veo muy poco, y a los que echo mucho de menos. Es un poco triste perderte el crecimiento de tus sobrinos, sobre todo que cada año que los ves (o ya casi cada dos años que los ves) están cada vez más grandes. Es lo malo que tiene la distancia, pero lo importante es ver y constatar que no se olvidan de mí y que me quieren mucho.
Con ellos he podido disfrutar de la playa y la piscina, y el Sábado noche me llevé a los más pequeños, Karim (nueve (9) años), Pablo (ocho (8) años) y Gabriel (seis (6) años) al cine a ver una maravillosa película: Charlie y la Fábrica de Chocolate.
(No comentaré mucho sobre la peli porque justo esta noche he quedado con D&P para ir a verla en Madrid, ésta vez en versión original, y haré su comentario en otra página. Me apetece volver a disfrutarla en su lengua original, porque es cierto que los grititos que le han puesto a Johnny Deep en español ya me estaban poniendo de los nervios. Además las canciones en inglés deben ser mucho mejores. Si la película me ha gustado mucho, estoy seguro que en versión original me gustará todavía más.

De todas formas es impagable ir al cine con los niños y verles esas caras de felicidad y asombro en la penumbra de una sala de cine (una de las cosas más bonitas del mundo). Y esta película la disfrutaron todos mucho, mucho, mucho).

Y las incongruencias (o eclecticismos) de la vida: justo a la salida del cine me esperaban unos amigos para irnos en coche a Torremolinos, ese paraiso-conglomerado de gays horteras que se amontonan en unos pocos metros cuadrados. Fue salir de una peli con niños para verme en un mundo completamente distinto, aunque no tan irreal y de fantasía como el que se veía en la película.
Por la tarde me había llamado Hermes, un amigo de Madrid que se encontraba en Torremolinos de vacaciones, para decirme que había quedado con otros amigos para salir de marcha, y que si me apuntaba. En principio la idea no me llamaba mucho la atención, pero como iba a conocer gente nueva, y siempre me ha gustado lo inesperado pués me apunté a salir con ellos.
Al final la noche resultó un poco rollo. Bastante flojita, la verdad. Pero es que ¡esa ciudad es taaaan hortera!

No sé si con la edad uno se está volviendo más exquisito y selectivo, pero es que no me pone nada salir por zonas donde hay un bar pegado uno al lado de otro, mucho ruido, mucho sudor, muchos neones, mucha grasa, mucho bigote, mucho tatuaje hortera y mucha camiseta de lycra. Es como salir de marcha en ese submundo que son los centros comerciales, que tanta alergia me dan, y que lamenteablemenet tanto proliferan últimamente. La verdad es que ya uno ha llegado a una cierta edad como para tener que aguantar discotecas horteras decoradas con mármol de arriba a abajo y con música demencial de las de los anuncios (por llamarlos de alguna forma) esos de poner ruidos en tu móvil.
A las cinco y media (5,5) de la mañana estaba en casa. Y me hizo mucha gracia encontrarme a mi hermano pequeño (con quién compartía habitación) vomitando en el cuarto de baño porque había bebido mucho o le había sentado algo mal. Hacía tiempo que no vivía algo parecido. ¡Me gustó!

El resto del tiempo lo pasé disfrutando de la playa y de la compañía de los míos. Saboreando comidas ruidosas y compartiéndo un piso de veraneo con mucha gente.
¡Tan típico, tan auténtico, tan bueno!

Ha sido corto, pero muy necesario.

Música en la playa

Todo está preparado.

La maleta a punto, el I-pod vitaminado y mineralizado, y el último Vogue americano en la mochila (no os perdais el reportaje de Madonna en su casa de campo británica, so british!, so nice!). Todo a listo para un viaje en tren como dios manda.
Es una gozada bajar hacia las playas del sur. Hoy el sol brilla más.

"La chenille" de Vive la fête! sonará sin parar en mis oidos. Esa genial canción ¡me pone de tan buen humor! ¡Es taaan veraniega!

"You can store enough summer in your mind to combat even the dreariest of days..."

"Kiss me where the sun don't shine..."

"I can feel the earth begin to move
I hear my needle hit the groove
And spiral through another day
I hear my song begin to say

Kiss me where the sun don't shine
The past was yours but the future is mine
You're all out of time"

THE STONE ROSES

¡M'cago en Franz Ferdinand!

Al final no pudo ser. No conseguí ninguna entrada para ver el concierto de este grupo escocés.

Nunca antes había hecho algo igual, ni nunca antes me había sucedido algo parecido.

Trás insistir (y mendigar) en la puerta de la sala, no hubo manera de encontrar ni una puta entrada de reventa.

Ahora entiendo cómo la gente es capaz de pagar cifras astronómicas por una entrada; porque cuando estás ahí fuera viendo a la gente entrar tan feliz, es tal la angustia, impotencia y desesperación que te entra que supongo llegarías a hacer cualquier cosa por una entrada.

En este caso, evidentemente hubo mucha más demanda que oferta, y llegué a ver a "compañeros de fatiga" que llegaron a ofrecer más de cincuenta (50) euros por una entrada que normalmente valía veintidos (22).
Pero ni aún así se conseguía nada. Yo no sé si , de todas formas, hubiera ofrecido tanto. Supongo que no.

Trás más de una (1) hora dando vueltas por la puerta, hablando con unos y otros que se encontraban en la misma situación que yo, y subiendo y bajando la cola enorme de gente que esperaba para entrar, no pude aguantar más. Me dí media vuelta y me vine para casa maldiciendo no haberla comprado a tiempo.

Mañana vuelven a actuar en Madrid, esta vez como teloneros de U2. Pero esa es otra historia, y ya no es lo mismo.

En fin, ¡este grupo se me está resistiendo!

Lo que sí tengo claro es que ahora mismo entro en internet para comprar la entrada de su próximo concierto en Madrid el veintidos (22) de Diciembre del dosmilcinco (2005).
¡Nunca más me vuelve a suceder algo parecido!

Franz Ferdinand saved my life!

Bueno, tampoco es para tanto.

Sólo espero que por lo menos salven mi vida esta noche, y si me apuras mucho esta semana anodina de Agosto.

Los que leen habitualmente este blog saben del cabreo que me pillé cuando fui a comprar mi entrada (¡hace casi dos (2) meses!) para el concierto de esta noche y me dijeron que todo estaba agotado. ¡No me lo podía creer!
Así pués, y aunque sé que vuelven a tocar en Madrid el próximo veintidos (22) de Diciembre, y para aquella época ya conoceré de sobra sus nuevos temas, me apetece mucho verlos hoy en directo.

Es uno de los grupos que más me ha llegado últimamente, y no quiero perderme la sensación que debe producir bailar en directo sus temazos (hay muchos que me gustan, pero entre ellos destacaría a "Michael").
Y al mismo tiempo me apetece empezar a oir en directo sus nuevos temas que son primicia total hasta la salida del nuevo álbum, prevista para el próximo tres (3) de Octubre.

Así pués me armaré de valor (y rezaré para ver si tengo suerte) y me iré una (1) hora antes de que empiece el concierto a ver si pillo una entrada en reventa.

¡Ojalá lo consiga!

Y si todo va bien, mañana os podré comentar detalladamente todos los pormenores del concierto.

Tout pour plaire

Ayer Martes mi amigo M me propuso ir al cine a ver una nueva peli francesa (de directora belga) que acaban de estrenar, y mi amiga MA se vino con nosotros porque también quería verla.

A mí me apetecía verla por el argumento, y porque la crítica de El País no la había puesto demasiado mal y porque cualquier película francesa me gusta (por el hecho de ser francesa).

Se trata de una de esas películas feministas (o femeninas), sobre la guerra de sexos, hechas por mujeres, y sobre mujeres, que ponen a parir a los hombres, y que tanto proliferan útimamente.
Se titula "Tout pour plaire", que quiere decir algo así como que las mujeres (y las madres) en la sociedad de hoy en día, siempre tienen que hacer todo para agradar o caer bien a todo el mundo (sobre todo a los hombres, aunque también a las otras mujeres). Deben ser guapas y maravillosas, ser buenas amantes, mejores amigas, ir siempre bien vestidas, tener una familia maravillosa, un marido guapo y unos hijos preciosos, etc... ¡Blah, blah, blah...!
Bueno, pués van aquí en España y la traducen por "¿Por qué las mujeres siempre queremos más?" (¡!)
¿A alguien se le ocurre un título más tonto?
De una vez por todas, que nos digan por favor ¿quién coño decide traducir los títulos de las películas extranjeras que se estrenan en España?
¿Hay un ente o alguien específicamente dedicado a eso?
Porque si es así, esa persona, o cosa, debería estar prohibido, o en la cárcel por inútil e imbécil.
No me digais que no queda ridículo decir: anoche fuí al cine a ver ¿por qué las mujeres siempre queremos más?.

La película es una especie de mezcla entre Sexo en Nueva York y Mujeres Desesperadas, pero a la francesa.
O sea, que podría haber sido graciosa y entretenida, y resulta que es una serie de tópicos y chistes fáciles sobre mujeres y hombres, uno detrás de otro. Es una sucesión de estereotipos de mujeres histéricas, en una serie de situaciones pretenciosas y forzadas que no tienen ninguna gracia.
Y además mal interpretada, porque con la de buenas actrices (y actores) que hay en Francia, no sé por qué han hecho un casting tan malo.
Y aunque la protagonista es Mathilde Seigner, hermana de la maravillosa Emmanuelle Seigner, no le llega a la hermana ni a la suela del zapato.

Además pienso que el guión era bastante tonto, y estaba rodada con falta de ritmo, aparte de la música, que era malísima y mal elegida (aunque salía la maravillosa "Glory Box" de Portishead en uno de los momentos cumbres, pero como para quere decir, fijaos que cool y modernos somos que hasta ponemos canciones "modernas").

Bueno, en el fondo te hace pasar un rato agradable y divertido, y hasta me reí con algunos chistes, pero se podría haber aprovechado mejor y de una manera más inteligente, porque de hecho el tema da mucho juego.

Reconozco que a ellos les gustó más que a mí, pero yo me esperaba algo mucho mejor.
Me di cuenta que en el cine francés también se hacen películas perfectamente olvidables, como sucede en nuestro cine.

A la salida nos fuimos a tomar algo por las terrazas de Lavapiés, y allí sí que redondeamos la noche con conversaciones agradables y divertidas.

El calor del verano hierve la sangre y altera los cuerpos

Ayer Martes fue un día bastante intenso.

Poco antes de terminar mi jornada laboral (sobre las dos (2) de la tarde) empecé a recibir mensajes desesperados en el móvil de un amigo pidiendo ayuda, diciéndome que si podía hablar conmigo cuanto antes porque necesitaba desahogo y consuelo.
Reconozco que me asustó bastante, y me temía lo peor, que había sucedido algo terrible, o algo incluso peor (el tono de los mensajes, y el no poder contactarle por teléfono ayudaron a esa incertidumbre).

Le cité a las cuatro (4) de la tarde en mi casa para poder hablar tranquilamente, mientras yo me preparaba mi almuerzo.
Así sucedió, y mientras yo empezaba a comer, a la hora en que otra gente toman el té o la merienda, empezó a relatarme lo sucedido.

La situación es muy grave, pero no más de lo que sucede en casi todas las familias. Sobre todo en las familias que tienen algún problema, casi todas. Y es que es casi "normal" que haya enfrentamiento y peleas entre padres e hijos.
Lamentablemente es "casi" ley de vida (es muy, pero que muy raro, que existan unos padres avanzados y modernos con los que se pueda hablar sin problemas).
Supongo que forma parte de la evolución y la madurez, pero realmente hay padres que no quieren, o no saben, dejar madurar a sus hijos.

Mi amigo ha cambiado, ha madurado. Ha mejorado, y ya no es el mismo. Y los padres tienen miedo.
Para él su vida en la misma ciudad y en la casa de sus padres ya no tiene ningún sentido, prácticamente no tienen nada que ver. Y eso los padres lo saben y les aterra.

No me queda más remedio que recomendarle que tiene que usar esas alas que ha ganado hace poco y echar a volar del nido.

Es ley de vida, y hay que hacerlo para madurar.
Por supuesto que los padres no lo entienden y piensan que somos unos ingratos por irnos de casa, pero a la larga lo entenderán y lo comprenderán. No hay más remedio.


Conforme iba pasando la tarde nos relajamos un poco más y acabamos hablando de cosas más banales e insignificantes. Preparé café, pusimos música y estuvimos viendo algunas de las fotos de mi viaje, hasta que me di cuenta que estaban dando las ocho (8) de la tarde, y a esa hora había quedado con otros amigos para ir al cine.
Pero eso ya es otra historia, y es objeto de otra página...

El espacio conquistado

Ayer lunes recibí un e-mail increíblemente lúcido, sensible y sensato, y magistralmente escrito, de un amigo, cuyo nombre no revelaré para salvaguardar su intimidad, y porque al fín y al cabo lo que escribe es algo que sólo nos concierne a él y a mí.

Sus palabras me han emocionado y me han traido a la memoria otros momentos, otras épocas, porque son vivencias y pensamientos muy cercanos a los míos.

Sólo me queda decir que demos gracias por ser lo suficientemente lúcidos e inteligentes para darnos cuenta que hay muchos mundos por descubrir y que hay que seguir avanzando y mejorando. Y sobre todo hay que volar... y vivir. (Lamentablemente hay gente que no se entera ni se da cuenta de ello en toda una vida)

No puedo más que sentir admiración y orgullo de tener amigos así.

PD: "Cada vez que damos un paso hacia delante podemos retroceder un poco hacia atrás, pero nunca jamás será todo el paso"
(Con tu permiso)

Imágenes para el recuerdo

Ayer revelé por fín los carretes de fotos de mis vacaciones.

Debo de ser una de las pocas personas que quedan que todavía no tiene cámara digital. Soy feliz con mi cámara de fotos (mi maravillosa NIKON-F10) reflex de toda la vida, aunque reconozco que algún día de estos me compraré una de esas digitales pequeñitas que puedes llevar a todos los sitios, disimulada en cualquier parte. Me acuerdo que el momento decisivo que me hizo pensar que debía tener una de esas cámaras fue el concierto de Rufus Wainwright en la Sala El Divino Aqualung de hace algunos meses, donde Rufus nos regaló un momento memorable, que aunque no pude reflejar en ninguna imagen física, siempre quedará guardado en las imágenes de mi memoria (para toda la vida).

El hecho es que ayer fui a recoger ¡los diecinueve (19) carretes! de mis vacaciones.
Si, ya lo sé. Ya sé que soy un exagerado y que me he pasado un huevo, y todas esas cosas... Pero es que yo y mi cámara somos muy exagerados, y cuando estamos juntos no podemos parar de hacer fotos.
Además, el señor de la tienda me ha hecho un precio especial por todos los carretes, y al final me ha salido hasta barato y todo.

Uno de los carretes era de principios de Julio, cuando aquel día inolvidable de la manifestación del orgullo gay. Lamentablemente, aunque el día fue memorable, las fotos no le hacen justicia, y no son para nada memorables.
Sólo destacaría entre las mejores, quizá una foto de JA con un amigo suyo, que ha quedado muy bien, y donde JA sale muy guapo. Y otra de M con un desconocido que llevaba una camiseta con mensaje gracioso con una flecha que señalaba hacia M diciendo, literalmente, "This man likes cocks". ¡Muy gracioso!
El resto de las fotos no salen muy bien, pero ese día no se nos olvidará con facilidad.

Con respecto al resto de carretes reconozco que se me ha ido un poco la mano, ya que al final tengo ¡más de quinientas cincuenta y dos (552) fotos!.
Pero es que el viaje ha sido tan maravilloso que ni todas las fotos del mundo podrían reflejar los buenos momentos que pasé y los sitios tan bonitos que visité.
La mayoría de las fotos son de mis viajes por Holanda y Francia, y viéndolas ahora, con la distancia, además de rememorar todos los sitios por los que he pasado, constato que casi todas son fotos de iglesias, museos, casas con pasado histórico y arquitectural que por algún motivo me gustaron, jardines, flores y paisajes. En verdad me doy cuenta que al final he tenido un viaje muy cultural, y constato que me encanta hacer fotos de edificios, algo que antes no había remarcado.

Evidentemente mis fotos nunca serán de algún amigo (o yo mismo) puesto delante de una iglesia o de una escultura, sino más bien una foto de algún detalle de esa iglesia o de alguna luz especial que se posaba sobre esa escultura.

En fín, hay muchas que están regular, y algunas hasta muy mal (es cierto que el lugar donde se han revelado no es de los mejorcitos, y podrían haber hecho un mejor trabajo), pero al final cumplen el motivo principal por el que fueron tomadas, que queden como un buen recuerdo de uno de mis viajes.

Son imágenes que quedarán para mi recuerdo ya que han sido tomadas por mí, y sobre cosas, gentes o lugares en los que en algún momento se posaron mis ojos.

Invasiones en la Terraza

Llevaba varios días queriendo ir al cine a ver "La Guerra de los Mundos" ("The War of the Worlds"), la nueva archipromocionada y comercial película con Tom Cruise. Aunque el tandem Spielberg/Cruise no me atrae mucho, y la peli en principio no es demasiado de mi estilo, muchos amigos míos han hablado tan bien de ella que me apetece verla.

Lo cierto es que el Sábado noche en lugar de ir a ver esa, me fui a ver otra película también de miedo y ciencia ficción, pero esta vez inglesa, ¡y de 1955!.
Resulta que en la terraza de La Casa Encendida están proyectando durante todo este verano un ciclo de cine al aire libre que plantea un recorrido por películas de ciencia ficción a lo largo de la historia, centrándose en invasiones extraterrestres o en contactos humanos con seres alienígenas.

La peli que vi se llama "The Quatermass Experiment" ("El experimento del Doctor Quatermass"), de Val Guest, UK, 1955.
El argumento es el siguiente:
Un cohete se estrella en Inglaterra y sólo se encuentra a uno de los astronautas en estado de shock, los otros dos desaparecen sin dejar rastro. El gobierno británico comienza a investigar el caso. Mientras tanto el astronauta superviviente comienza a mutar progresivamente convirtiéndose en un ser monstruoso...

La película tiene una memorable puesta en escena, muy buena realización y mejor interpretación. Comienza mostrando dos maneras de proceder ante el siniestro: por un lado la del profesor Quatermass, lógico, científico, de mente fría y precisa y por otro la del gobierno, lento, indeciso y torpe. Pero sobre todas las cosas, la película cuenta la historia de un hombre que lucha por detener su metamorfosis hacia algo monstruoso y su impotencia al ver que es poseído por ese otro ser.
Además cuenta con una de las escenas de pánico mejor filmadas en la historia del género.

Realmente es de agradecer que en una época en que todo son efectos especiales, máquinas y mucho ruido y colorines, se puedan ver todavía este tipo de películas que nos siguen sorprendiendo, aunque hayan sido realizadas en los años cincuenta (50) y rodadas en blanco y negro y con los medios de la época.

Pero lo más alucinante de todo es que la película me hizo pensar que aunque hayan pasado cincuenta (50) años, los temas que trata están de máxima actualidad y siguen muy candentes, como el hecho de gobiernos incompetentes que siguen enviando a gente al espacio sin saber muy bien qué se van a encontrar en el más allá, y con problemas en sus naves, como ha pasado recientemente a la NASA.
O como el hecho de ver un Londres completamente militarizado y controlado o tomado por la policia, y pidiendo a la gente que no usen el transporte público o que se queden encerrados en sus casas, como lamentablemente está sucediendo en el Londres de hoy en día; una ciudad dominada por el terror, no a los extraterrestres, sino a los musulmanes o señores con turbante y barba larga.


Lo cierto es que fue un gustazo volver a revivir ese tipo de cine en una preciosa terraza, en una pantalla gigante y al aire libre, en una noche muy calurosa de este Madrid vacío.

Volveré a repetir el próximo Sábado que pueda.

Música para mis oidos

Desde hace un par de días estoy descargando en mi pc, y consecuentemente en mi I-pod, una gran selección de lo mejor de la música de mi discoteca (me refiero a mi colección de música, no que haya montado una disco en el salón de mi casa).

¡Una ardua tarea, sí señor! ¡Pero muy gratificante!

A partir de ahora mis oidos (y mi cerebro) se divierten aún más...

Un turista más

El Miércoles llegaron a Madrid Dirk y Lucas.

Van a pasar unos cuatro (4) días visitando la ciudad, y haciendo turismo básicamente. Es la primera vez que vienen a Madrid, y me pregunto cómo será para sus ojos ver por primera vez una ciudad que yo empiezo a conocer tan bien.
Es siempre increíble la primera vez que visitas una ciudad, te dejas llevar por las sensaciones que te vaya produciendo, a veces con miedo a que te defraude y supongo que la mayoría de las veces maravillado por los nuevos descubrimientos.

Espero que esta ciudad no les defraude, aunque habían oido tanto que el listón estaba muy alto.
De entrada han elegido venir en una época muy dura, ya que hace un calor asfixiante hasta para los que estamos acostumbrados a ello. Pero de hecho han conseguido un vuelo y hotel tan tirados de precio, precisamente por la temporada (baja) que sufre ahora esta ciudad, que no podían negarse.

Son dos chicos del norte (Amberes), acostumbrados al frío y a la perenne lluvia, con lo cual para ellos esto es totalmente exótico (supongo que como para nosotros ir a Egipto o Turquía). De todas formas daba pena verlos ayer al llegar a mi casa como a las siete (7) de la tarde sudando como perros trás haberse pasado todo el día andando por la calle (¡pobrecillos!).

Cuando cayó la tarde y empezó a refrescar, salimos a dar un paseo por la Plaza Mayor, Madrid de los Austrias, Puerta del Sol,... hasta Cibeles, y de allí fuimos a reponer fuerzas a la terraza del Bellas Artes.
Por casualidad pasaba por allí JB (con su amiga PA), a quién no veía desde antes de irme de vacaciones, y con quién quedaré pronto (¿quizá este fin de semana?) antes de que se vaya de viaje. Es increíble pero JB debe pensar que siempre estoy sentado en la terraza del Bellas Artes, porque ya me ha visto allí varias veces, pero para nada, sólo voy muy de vez en cuando (cuando tengo visitas extranjeras, de hecho).

Querían tomar tapas típicas y tal, o sea que me los llevé a las terrazas de la Plaza Santa Ana, que siempre están animadas.

Efectivamente pasamos una velada estupenda, que acabamos a la una (1) de la mañana tomando un digestivo en mi terraza.

No se si podré escribir mucho estos días, porque aparte del trabajo, que me ocupará las horas dedicadas para ello, el resto del tiempo estaré viendo museos y paseando con ellos. O sea, de nuevo un turista más en mi propia ciudad.
¡Me gusta!

I-Podadas por aquí, I-Podadas por allá...

Hoy ha sido un gran día: ¡por fín me he comprado un I-Pod!

Ahora mismo voy a llenarlo de estupendas melodías que ya me acompañarán para siempre.

Ya tengo otro entretenimiento para esta noche...

¡Por fín soy un chico moderno!

De vuelta a la realidad

Mi vuelta de vacaciones ayer tarde resultó muy suave. Todo salió perfectamente. De hecho tuve una bienvenida muy dulce, con comida japonesa incluida.

Lo que no ha resultado tan dulce ha sido la vuelta al trabajo.

Es increíble cómo unas simples horas son suficientes para devolverte a la rutina y a la cruda realidad. Al final hasta creo que he tenido el típico síndrome depresivo post-vacacional.

El hecho es que dormí muy mal la noche del Domingo. Supongo que ya no estaba acostumbrado al calor, y estuve inquieto durante toda la noche.
Como consecuencia de ello mi primer día de trabajo resultó más agotador de lo que esperaba.
Pensaba pasar el día tranquilo, poniendo orden, saludando a la gente, abriendo e-mails, etc, pensando que no habría casi nadie en la oficina, y resulta que hay un montón de gente, y hasta están mis jefes y todo (¡yo que pensaba no verlos hasta Septiembre!).
No se van de vacaciones hasta la semana que viene (no se a qué esperan esta gente, ¡se van de vacaciones cuando ya ni hace calor ni apetece irse a la playa, ni nada!).

Así pués tuve un día pesado, con más trabajo del esperado. Llegué tarde a casa, comí tarde, y me eché una siesta tarde, por lo que me levanté más allá de las siete (7) y el cielo se estaba cubriendo amenazando tormenta; con lo cual tuve ese estúpido despertar de siesta pesada, en el que te levantas un poco triste, sin saber muy bien dónde estás. Esa típica sensación, natural por otra parte, que entra el primer día de haber vuelto de un viaje estupendo, con un poco de depresión de fin de vacaciones o algo así, de que has vuelto a tu vida rutinaria de todos los días y de que tu vida es una mierda.

Todos mis amigos están de vacaciones estas semanas, así que tendré que buscarme algunos medios de diversión, porque si no, la vuelta cruda y dura al trabajo no hay quién la soporte.
Me he propuesto hacer deporte, descansar, ir al cine, leer mucho y culturalizarme.

Después de la siesta estuve de compras, y agradecí que el tiempo haya cambiado, y que incluso lloviera. Por la noche hasta hizo frio (cada vez tengo más claro que hay que cogerse las vacaciones en Julio, que es cuando hace más calor en Madrid y hay que quitarse de en medio. Agosto en Madrid es mucho más fresco y tranquilo).

Menos mal que por la noche todo fue mucho más agradable, con buena cena en la terraza incluida.

Peter Sellers ha vuelto de nuevo a mi vida.

Esta noche me han dicho que tengo cara de que me guste el poppers. ¡No sé qué quiere decir eso!
¡En fín!

Todavía tengo más ganas de verano...

"Il me faut l'été encore, la tiédeur, les peaux qui s'exposent, l'air qui vibre, qui entre dans mes poumons, des traces de sueur dans les dos, des mains qui s'agitent, des rires et des fatigues. Sinon, c'est l'hiver."

Quiero despedir el final de la primera parte de mis vacaciones con este texto que curiosamente leí justo anoche en el maravilloso libro que me estoy leyendo (y disfrutando)ahora, "Un garçon d'Italie" de Philippe Besson.

Hoy llueve aquí en Bélgica, pero en un par de horas tomaré el avión que me lleve de nuevo al calor de Madrid.
Me apetece seguir disfrutando de ese calor.
Todavía tengo más ganas de verano. Me apetece seguir sudando...

A U2 los va a ver su madre... en Francia!

Que me lo he pensado mejor, y por supuesto no voy a ir a Niza a ver a los U2.
He mirado los billetes de avión Madrid-Niza ida/vuelta y están a entre seiscientos (600) y ochocientos (800) euros. Estamos locos?

Desde luego era una locura como cualquier otra. Pero no pasa nada, se desmonta y listo!

Ya tendré tiempo de hacer otras locuras!

Pero lo que tengo que hacer ahora es ir preparando la maleta, que manhana vuelvo pá Espanha. Se va acabando la primera parte de mis vacaciones, y el balance es muy pero que muy positivo.
Y además lo más positivo de todo es que vuelvo a Madrid que ahora estará super tranquilo, sin jefes en la oficina, con poco trabajo (espero), y con jornada veraniega, lo que me dejará las tardes libres para ir a la piscina, tomar el sol, o no hacer nada si quiero, o hacer lo que me de la gana.
Y lo bueno es que todavía me queda una semana más de vacaciones (aparte del puente del quince (15) de Agosto en Marbella), aunque todavía no he decicio qué hacer con ella ni adónde ir. Pero ya se me ocurrirá algo.

Sigo haciendo la maleta. Dios mío, qué horror! No sé cómo pude trajerme tanto equipaje ni cómo he podido recolectar tantas cosas en estas tres (3) semanas. No sé cómo me las apanharé en el aeropuerto ni cuando llegue a Madrid.
Pero ya me las arreglaré. Seguro...!

U2 también hablan francés

Anoche me hicieron una propuesta increíble y alucinante, y cuando menos sorprendente.

Quedé a cenar con mis amigos Ann y Dieter, y me contaron que tienen dos (2) entradas para el concierto que U2 darán en Niza (Francia) el Sábado que viene.
Resulta que él tiene que trabajar y no puede ir; y ella, al no querer ir sola, me ha propuesto si quiero acompanharla.

Por supuesto ese tipo de proposiciones tiene peligro, porque es tan tentador que es peligroso decir que no, aunque por supuesto también es peligroso (sobre todo para el bolsillo) decir que sí.

Evidentemente yo ya no soy fan de los irlandeses. Aunque me han gustado desde siempre, precisamente ahora me están gustando menos que nunca, pero la idea de ir a Niza a verlos me apetece cantidad.
Y me encuentro frente a esa situación típica de "sólo te ocurre una vez en la vida".

De hecho coincide con mi retorno de vacaciones ya que este Lunes ya estoy en Madrid, y trabajando; por lo que me da como un poco de cargo de conciencia, volver a trabajar y salir otra vez fuera de Espanha para el fin de semana (sabiendo que en menos de dos (2) semanas me voy otra vez fuera (esta vez a las playas del sur) a pasar el puente).

Sólo tendría que sacarme un billete Madrid-Niza para el Sábado, compartir un hotel con ella el Sábado noche y volver el Domingo. En fin, no sé que hacer! Qué dilema!
Ellos me dicen que me anime, que sólo se vive una vez, y esas cosas. Pero realmente no sé qué hacer!

Además coincide con el fin de semana del FIB 2005, aunque también he renunciado por dinero, y porque era demasiado complicado pedirme días de vacaciones en la oficina ahora, por lo que me da como remordimiento irme a Niza ahora en vez de a Benicassim.

Qué debo hacer??!!

En fin, me lo pensaré.

Ahora mismo entro en la página web de Iberia a ver cuánto vale un billete para Niza...

Dios, qué dura es la vida...!

My Summer of Love

"It was a hot afternoon, the last day of June and the sun was a demon. The clouds were afraid, one ten in the shade, and the pavement was steamin'. Summer comes and rain falls away. Sun closed my eyes, climbed to the skies. Adjust the button fly on my Levi's. It was starting to swelter. Here's another gangsta down to ride, a T-shirt and Levi's is his only disguise. Looks good in jeans even better under the covers. Ton-up boys, blue skies, tight jeans, tales of 501, a head count and denim heaven. Summer kisses, winter tears.
This is my summer of love."
LUKE DAY - Fashion Director de la revista Attitude

{Esta página se la dedico a todos aquellos que empezais hoy las vacaciones (cabroncetes!). Pasádlo de miedo, y que también sea vuestro "Summer of love"!}

De Roze Feesthits

{O sea, los Hits de Baile (o para Fiesta) Rosa}

Así se llama el recopitalorio que me dejó Dirk para que me lo grabara, y que me estoy tostando ahora mismo.

Pero además el título me viene muy bien para ilustrar la noche de ayer:

Vinieron a cenar Xavier, Dirk y Lucas, y trás la cena nos fuimos a una fiesta-concierto que se celebra todos los Jueves de verano en el pueblo donde vive Luc, en un bar llamado Bombardon ("Bombardonderdag" (algo así como "el Jueves del Bombardon") se llama la fiesta) en plena plaza del pueblo.
Cuando llegamos, como a las doce y media (12,5) de la noche ya había terminado el concierto, pero estaba todo muy animado, con muchas mesas por la calle y mucha animación y buen rollo. Allí nos encontramos con otro amigo, Vittel (se llama igual que una marca francesa de agua embotellada (!?)), que estaba con otro chico, Igor, que no se cómo decirlo, me cayó muy bien (if you know what I mean!)desde el primer momento en que le ví, y fue mutuo. Muy atractivo, la verdad.
Al final estuvo toda la noche hablando conmigo.

En todo el tiempo que estuvimos en la terraza no pararon de poner música en espanhol (latinoamericana), rollo Buena Vista Social Club, y esas cosas, pero es que aquí eso gusta mucho. Hasta llegaron a poner el "Dos gardenias para tí" de Machín. Yo alucinaba, claro, y mis amigos también.
Nos lo pasamos genial, bebiendo cantidad de cerveza y charlando de esto, de aquello y de más allá. Aunque casi toda la conversación era men, men, men, men, como siempre.
Pero es que te lo pasas tan bien cuando vas a una especie de feria o fiesta en la plaza de un pueblo diminuto contemplando y riéndote de los especímenes locales!!!!

Después entramos al bar para bailar, y estuvimos dando botes hata la cinco de la manhana!!

Hubo un momento en que llegaron a poner música francesa de otras épocas (el "Bambino" de Dalida, "Parole, parole", otras de Serge Gainsbourg, etc) con canciones que realmente no son para bailar, pero nosotros las bailábamos y las cantábamos igual. Me encantó!

En un momento dado hasta llegaron a poner un disco entero de Madonna, canción trás canción. Qué risa! Cuánto bailé!

Al acabar nos vinimos todos andando a casa de Luc, y Xavier hasta nos hizo un striptease (casi integral) en plena calle, de esos que tanto le gustan. Es que es un poco exhibicionista, el chico. Aunque con el pedazo de cuerpo que tiene no me estranha!
Se quedaron todos a dormir, repartidos entre las camas o sofás que había por la casa, aunque al final no hubo muchas carreras ni "juego" por los pasillos! Bueno, casi!
;-)