Así, hay que leerlo así, con el acento vasco, obviamente.
Que digo yo que trás una semana tan nefasta y difícil laboralmente hablando uno se merece un respiro, ¿no?
Y esta vez respirar, lo que voy a respirar es el sano aire del país de los vascos (bueno, sano es por decir algo, con tantos nacionalismos, extremismos y chorrismos de esos) (¡es broma!). Sí, y además voy al país de mi vasco.
Por una vez, haré un alto en mi verano interruptus mediterráneo, y cambiaré el mare nostrum por el mare de los del norte.
Pasaré unos cinco días en Zarautz, precioso pueblo, preciosa playa, preciosas olas. Brindaremos (y comeremos) por la gentileza de Super I, que nos presta la casa y todas las comodidades. ¡Muchas gracias!
Habrá alguna que otra visita a Donosti, Donosti. Seguro que visita obligada a la exposición de Julian Schnabel, y a los bares y tiendas modernuquis de la ciudad, que haberlos hailos (y muchos). Y quizá hasta visita a otros sitios de la zona, que cinco días dan para mucho, y el cercanías te lleva adonde quieras. Si no, que se lo pregunten a los de Barcelona...
No creo que pase por aquí hasta el próximo jueves. Aunque lo mismo hasta paso y todo. Nunca se sabe.
Feliz continuación de vacaciones, feliz puente y feliz todo. A todos.