...quiero ser beata..... Trá - la - ráaaa...
Así cantaban los Parálisis Permanente hace años, cuando la música pop en este país era aún algo subversivo y de verdad divertido. Y así he seguido cantando yo hoy.
Hoy es el día de mi santo. Sí, ya sé que los santos ya no se llevan, que están demodé y todo eso. Y ya sé que no soy nada original, y que en España hay no sé cuántos miles de millones de tíos que se llaman José. Pero bueno, qué le voy a hacer, a mí me ha tocado ser uno de ellos, y hoy quería mencionarlo.
No quiero decir superparanada que yo sea santo - y mucho menos beato -, y no pretendo llegar a la santidad (nada más lejos de mi intención).
Pero simplemente quería hoy resaltar que, por todas las circunstancias, pruebas y situaciones que la vida me está haciendo pasar en estas últimas semanas, creo que algún lugar en cualquier santuario ya me tengo ganado.....
Y mira, ya puestos, no estaría nada mal retirarse por un tiempo a algún sitio de esos, así tipo retiro espitiual o zen o algo parecido, y descansar un poco de tanto ajetreo. Jejejeje...

PD: Obviamente esta entrada hay que leerla con el puntito exacto de ironía con la que está escrita.