Me acabo de dar cuenta que estoy estresado. Llevo todo un día intenso, realmente con mucho trabajo.
En veinte (20) minutos voy a clase de yoga (¡a ver si me relajo un poco!) y después he quedado para cenar con mi primo Joaquin, que está hoy otra vez de paso en Madrid. También se vienen su Mademoiselle S. y mi sobrino K. Posiblemente también se una mi Mr. E. ¡O sea que vaya reunión familial nos vamos a montar! ¡Seguro que pasamos una velada agradable! O sea, que lo de escribir esta noche, nada, de nada.
Mañana tengo la tradicional comida de Navidad de mi empresa, que normalmente deriva en unas dos (2) o tres (3) copitas. O sea que posiblemente lo de escribir mañana noche, nada, de nada.
Pasado mañana tengo la fiesta de Navidad de todo el grupo (al que pertenece mi empresa), que tradicionalmente deriva en unas tres (3) o cuatro (4) copitas, y baile incluido. O sea que posiblemente lo de escribir pasado mañana noche, nada, de nada.
Así que ya me diréis. ¡Vaya semanita que me espera! Dios, ¿de dónde sacaré yo tiempo para escribir sobre el pasado fin de semana?