lifeonmarsOh man! Wonder if he'll ever know |
![]() |
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007. La rentrée puede esperarBueno, ya está bien de tanta rentrée y tanto rollo. Al menos para mí, la vuelta al trabajo, la monotonía, el estrés (y las novedades culturales) pueden esperar... Voy a dejar todo eso aparcado durante una semana porque me esperan las tranquilas playas y la belleza de Menorca. Sí, aún tengo vacaciones, y pienso disfrutarlas a tope. Ya sé que puede parecer por aquí que siempre estoy de vacaciones, pero os juro que no es cierto. No tengo ni más ni menos que todos los demás, lo que sucede es que sé dosificarlas y esparcirlas bien en el tiempo, y parece que me cunden más. Lo cierto es que este verano he estado yendo y viniendo, pero os puedo asegurar que cuando he estado aquí, he sufrido (lamentablemente) lo que es trabajar a tope. Así que estoy convencido que sabréis entender perfectamente que me merezca unos días de descanso y relax en la isla de Menorca, ¿verdad? ¡Vuelvo a sentir mi verano mediterráneo a tope! Nos vemos a mi vuelta, allá por el diez de septiembre... Besos. C'est finiThe Royal Art Lodge La inauguración de la nueva exposición en la galería Espacio Minimo me ha vuelto a enamorar.El trabajo de los chicos de The Royal Art Lodge es sencillamente impresionante. Su visita (y visión) es - muy - altamente recomendable. Ese loco, loco, septiembre de 2007Como muy bien os habréis dado cuenta no estoy aquí últimamente. Paso de vez en cuando, pero en verdad es como si no estuviera. No hace falta ser muy listo para darse cuenta que mi paso por este espacio ha sido mínimo durante estos últimos días, y que con dejar colgadas dos o tres chorradas de vez en cuando no se mantiene un blog. Lo siento. Y espero que podáis entenderlo y sepáis entenderme. De verdad que hago lo que puedo. Es cierto que he tenido una tentativa de dejar todo esto recién vuelto de vacaciones (a inicios de esta misma semana), pero supongo que me llena y satisface tanto que no entiendo por qué debería prescindir de ello. Continuaré por supuesto escribiendo cuando de verdad encuentre el momento. Pero es que literalmente me falta el tiempo. ¡¡No tengo tiempo!! (¡cuánto entiendo ahora a la gente que se quejaban de no poder disfrutar de más horas en sus días!). Ojalá pudiéramos diponer de más tiempo para dedicar a las cosas que nos gusten o que nos satisfagan, pero con las jornadas maratonianas que me está chupando el trabajo últimamente bien poco que podré hacer para dedicarme a cosas menos productivas, o quizá más productivas, nunca se sabe, (¡qué buen tema ese de discernir qué es de verdad productivo o no en nuestras vidas!). Pero lo cierto es que en estos próximos días/semanas que se avecinan la cosa no va a mejorar, me temo. Entre tanto trabajo, tantas movidas personales - de todo tipo - y tanto viaje (sí, continuaré viajando, aunque no os lo vayáis a creer), me parece a mí que volveré a pasar por aquí muy de higos a brevas. Sólo espero poder seguir manteniendo cierto interés y que me esperéis a mi vuelta (con que sólo me espere alguno de vosotros ya me doy por satisfecho). Hasta muy pronto... Ah, y muchos besos. Jon KortajarenaYa sé que esto es ridículo, y que puede parecer infantil y tó lo que quieras. Pero con lo mitómano que es uno, es un verdadero placer cruzarse con este chico por la calle: ![]() ![]() ![]() ![]() Me lo acabo de encontrar ojeando revistas en la Fnac de Callao, en el centro de Madrid, e iba acompañado por otra modelo (chica), muy guapa, rubísima y delgadísima. Han despotricado lo suyo ojeando el Vogue francés, y yo allí al lado, pasándomelo bomba. Me he reído, y me he dado mi sesión de belleza diaria. ¡Pero qué guapo es el cabrón! Realmente impresionante. Como simple ejemplo, sus actuales anuncios en Guess o Armani Collezioni lo avalan... Con sus vaquerillos anchos, su polo verde chillón y sus converses blancas Jon Kortajarena iba de lo más refrescante. Mismamente como un helado de menta o pistacho. ¡De rechupete, vamos! La última boda en la familia...Hoy he recibido una muy buena noticia. Mi hermano pequeño (y el único), M, me ha anunciado que ya tiene fecha confirmada para el día de su boda. ¡Quién lo iba a decir! ¡Mi hermano pequeño, a quien he visto crecer desde que nació! ¡Quien para mí siempre seguirá siendo un jovencillo! Pués sí, chicos... el tiempo pasa. La vida sigue. Y la gente crece. ¡¡Uff dios mío, qué rápido pasa la vida!! Hoy los he visto muy felices. Y me alegro enormemente por ellos. Me encanta que haya encontrado su lugar en el mundo en Córdoba (cada día estoy más convencido de que es un lugar estupendo para vivir, y que sus gentes estupendas). Sé que serán muy felices en su vida. Y estoy convencido que el próximo 12 de julio del 2008 pasaremos un día inolvidable. Menos mal que, trás tantas malas noticias familiares que no paraban de angustiarme últimamente, siempre hay una luz, y por supuesto algo que nos demuestra que al fin y al cabo la vida no es tan difícil, y que merece la pena. Y que la felicidad está ahí al lado. Detrás de la esquina. Posiblemente sea la última boda en mi familia (¿o no?), por lo que los motivos de celebración no faltan... "Roma, non basta una vita"Ya sé que algunos no lo entenderéis, y muchos otros me criticaréis, pero aún me quedan algunos días de vacaciones. Es obvio que no tengo vacaciones perennes (aunque pudiera parecerlo), y ni yo mismo sé muy bien cómo, pero este año me están cundiendo que no veas. En fin, supongo que es maña y buena organización. ;-)) Pero lo mejor de todo es que estoy a punto de culminar uno de los momentos cumbres de mi verano (y uno de mis sueños desde hace tiempo).... En unas horas salgo de vacaciones a Roma (sí, sí, como en aquella mítica película de Audrey Hepburn y Gregory Peck), y estaré allí hasta el próximo domingo por la noche. Va a ser mi primera vez, pero desde ya (aún sin conocerla) ya sé que será una de mis ciudades favoritas del mundo. Estoy deseando conocerla, y también sé que esto sólo será el inicio de una buena amistad - continuando con los símiles cinéfilos -, porque estoy seguro que volveré más veces. Obviamente no da tiempo a ver mucho en cuatro días, pero espero poder aprovecharlos, y que sirvan de aperitivo y primera toma de contacto para otras futuras visitas. Lo que más rabia me da es que coincida con este fin de semana en el que pasan tantas cosas en Madrid. Por segundo año consecutivo me perderé de nuevo la tan manida "noche en blanco". El año pasado me pilló en un fin de semana en Barcelona, y éste me pillará en Roma (por cierto, allí celebraron su "noche en blanco" el pasado 8 de septiembre, por tanto tampoco me sirve), con lo cual nada de nada. En fín, ya me contaréis los que estéis por aquí. También me entristece perderme otras cosas, como el concierto de Algora, el estreno como djs en Madrid de Los Novios Instantáneos DJs (¡ese Astredu, ese Mogkumo! ¡Hip, Hip, Hurra!), o la inauguración este viernes de la nueva exposición de pintura de mi amigo Fernando Martín Godoy, o incluso el estreno de la nueva película de mi adorado André Téchiné, "Los testigos". Pero en fín, no se puede llevar todo p’alante. No puedo estar en misa y repicando, aunque muchas veces bien que me gustaría. Lo de verdad importante de todo esto es que por fín descubriré Roma, y de la mano de un cicerone maravilloso, que está aún más nervioso por enseñármela que yo por conocerla. Como bien dicen los romanos, y como ilustra el título de esta entrada, "una vida no es suficiente para Roma". Hacen falta muchas más... Roma eternaRoma me ha dejado sin palabras. Literalmente. Tanto que he tardado más de una semana en poder escribir algo... Sabía que era una ciudad que me iba a gustar mucho, pero nunca imaginé hasta qué punto. Se ha covertido desde ya en una de mis favoritas (¡y mira que imaginaba que eso iba a suceder!) Es muy difícil trasladar aquí todas las cosas que he sentido en mis cuatro días romanos. Ha sido un viaje muy intenso. Muy romántico. Y eso es difícilmente transcribible, pero también difícilmente olvidable. Desde el dulce tiempo de final de verano que nos acompañó, hasta los paseos en "motorino" por sus enrevesadas calles y plazas, hasta la luz del sol reflejada en las descoloridas paredes de los edificios que se caen a pedazos (y que tanto me gustan), pasando por la comida, sus tiendas y sus gentes, o incluso los estupendos baños en el jacuzzi del hotel, todo cuadró perfectamente para hacer un largo fin de semana inolvidable. ¡Me ha gustado todo de Roma...! Hay infinidad de imágenes que han quedado en mi retina y querría compartir algunas aquí. Me gusta su luz (esta fue la primera imagen que tuve de la ciudad en cuanto salí de la estación de Termini): ![]() Me gustan sus ventanas: ![]() Me gusta esta foto, no sé, tiene como un toque muy british, muy colonial. Me gusta: ![]() Me gustan sus balcones: ![]() Y sus estatuas, claro: ![]() Mires por donde mires, por tierra o cielo: ![]() ¿A alguien se le ocurre un lugar más romántico para casarse?: ![]() Las vistas aéreas son increíbles: ![]() Y cualquier rincón es encantador: ![]() ¿Ya he dicho que me apasionan sus balcones y ventanas?: ![]() ¿Y qué decir de su comida? ¡Me encanta la ruccola!, no lo puedo evitar: ![]() Hay puentes maravillosos: ![]() Y es que hasta el rojo Valentino es más rojo en Roma: ![]() Munich, bien vale una...... cerveza (o varias). Continuando con mi loco mes de septiembre, y casi sin poder digerir aún el regreso de Roma, el martes tuve que hacer de nuevo la maleta para un viaje de dos días a Munich, y obviamente ese ha sido uno de los motivos fundamentales por los que he tenido un poco abandonado esto del blog últimamente. En principio ha sido un viaje de negocios, pero el motivo fundamental era que un cliente me invitaba a la Oktoberfest (o fiesta de la cerveza); así que digamos que fue un viaje de trabajo y de placer al mismo tiempo, o ambas cosas a la vez, o ninguna al mismo tiempo. Debo confesar que lo de la cerveza es una pasada. ¡Realmente muy fuerte! Es una especie de Feria de Sevilla a lo grande, donde en un descampado instalan unas carpas gigantes de superlujo (y superbien equipadas), con infinidad de bancos/mesas enormes de madera, donde caben miles y miles de personas, que visten unos trajes típicos pelín horteras, donde hay una banda de música que toca canciones típicas del folclore alemán (¡!), y donde la gente se reune fundamentalmente para beber cerveza. Y donde al final de la noche todos acabamos bailando encima de las mesas con los brazos entrelazados... Hay una jarra estandar que hace exactamente un litro, y antes de que nuestras jarras se acababan ya nos las estaban reemplazando por otra nueva. No me acuerdo muy bien de cuántas bebí en total, pero sí creo recordar que nunca he bebido tanta cerveza en mi vida. Me lo pasé realmente bien. Al principio no conocía personalmente a la gente que me invitaba (todos alemanes), y no sabía quién más estaría allí (al final nos habían invitado a tres personas: un español (yo), un inglés y un belga); pero trás pasar allí tantas horas juntos, y sudar y reirnos tanto, con tanta cerveza, pasamos una tarde realmente estupenda. Al final aquello parecía como esos chistes de "... esto era un francés, un inglés y un español..." Acabamos en la discoteca de moda de Munich. No recuerdo cómo se llamaba ni nada de nada, pero sí recuerdo que era realmente espectacular, tipo palacio, con cúpulas, columnas y tal, y que hasta nos echamos algunos bailes (impensable compartir pista de baile con señores con los que normalmente hablas de negocio y cosas aburridas). Debo confesar que fue toda una experiencia. Y una vez más uno de esos momentos en los que te dices a tí mismo que de verdad me alegro mucho de poder disfrutar de experiencias tan curiosas. Sí, debo confesar que tengo suerte. No sé si algún día volveré a eso de la Oktobefest (dura dos semanas, cada año), pero al menos lo he probado, y puedo decir que es realmente asombroso. Lo que era menos asombroso era mi estado al día siguiente cuando me tuve que ir para una reunión de negocios a las diez de la mañana. Pasé el día como pude, y lo sobreviví. Lo cierto es que los alemanes con los que me reuní también habían estado en la fiesta, con lo cual compartíamos el mismo sentimiento. Una vez acabadas las reuniones a mediodía aún tuve un poco de tiempo para hacer turismo por el centro de la ciudad antes de coger el avión de vuelta a casa. Me gustó mucho lo que ví, y pude constatar lo que ya me habían dicho, que Munich es una ciudad con mucho nivel, mucho dinero y tal (no sin duda es una de las ciudades más ricas de Alemania (y eso es decir mucho)). No tenía yo el cuerpo para mucha fanfarria, pero sí que estuve paseando y visitando la catedral, haciendo fotos de edificos, plazas y fuentes (me acabo de dar cuenta que cuando estoy visitando una ciudad esos son algunos de mis objetivos favoritos para fotografiar) y hasta visitar alguna que otra tienda. Me encantó encontrarme con una tienda recién inaugurada de American Apparel (por cierto, como casi siempre la ropa de chica es mucho mejor que la de chico). Nunca antes había estado en ninguna, y me apetecía un montón (sé que en Europa hay en Londres, Paris y Hamburgo, pero nunca antes había tenido la oportunidad de visitar ninguna). Así que no pude evitar proveerme de calconcillos, y algún que otro material de algodón (pantalones de chándal y cosas así). En fín, ¡cosas que pasan...! Y con todo esto, ya estoy en disposición de confirmar que mis vacaciones de verano han acabado, y que aunque pueda parecer que he viajado mucho, juro que he tenido las mismas vacaciones que todo el mundo. Debo confesar que cuando esperaba el avión de vuelta a casa me dí cuenta que ya estaba cansado de dar tantas vueltas, y echaba pestes de tantos aeropuertos, y ya estaba echando de menos tener una temporadita de tranquilidad en casa para descansar, poder disfrutar de mi casa, mis amigos y de todo esto. Así que a partir de ahora ya puedo por fín descansar y llevar una vida más ordenada (aunque debo confesar que me ha costado varios días reponerme y quitarme de encima el cansancio de las cervezas esas alemanas) ;-)) Así sea. |
Temas
Archivos
Enlaces
|